Por ejemplo una persona que tomó LSD, tiempo después, tal vez años, los residuos de la droga que aún están en los tejidos de su cuerpo, pueden causar una reestimulación del incidente de LSD. Se reactivan los cuadros de imagen mental, y la persona experimenta las mismas sensaciones de náusea, mareo y cansancio; y se siente triste. No sabe por qué. También podría percibir imágenes mentales de las personas con quienes estaba y de la visión, los sonidos y los olores que llevan consigo.
Estos son los efectos que producen en la mente las drogas que se usaron en el pasado. Sin embargo, el usar actualmente drogas provoca un efecto similar y más inmediato en la mente.
Cuando una persona toma drogas como marihuana, peyote, opio, morfina o heroína, los cuadros de imagen mental del pasado pueden “reactivarse” o reestimularse por debajo del nivel de conciencia del individuo, y causar que perciba algo distinto a lo que en realidad está ocurriendo.
Así, frente a sus ojos, aparentemente en la misma habitación en que está usted, y haciendo las mismas cosas, el individuo que ha tomado drogas, está ahí sólo de manera parcial; y está también, de manera parcial, en algún incidente del pasado.
Parece estar allí. Pero en realidad, está “despistado”, no está siguiendo todo lo que está pasando en tiempo presente.
Mucho antes de que el problema de las drogas se convirtiera en una preocupación internacional, L. Ronald Hubbard desarrolló una tecnología que las personas pueden usar para liberarse a sí mismas de esta trampa y permanecer libres de ella, salvando vidas y haciendo verdaderos progresos en la resolución del problema de las drogas.