La Habana, 19 oct (PL) Los habitantes de la región occidental de Cuba amanecieron hoy en alerta ciclónica, ante la proximidad del poderoso huracán Wilma que, en tiempo récord, alcanzó la categoría máxima de 5 en la escala Saffir-Simpson.


En un parte de las 6:00, hora local, el Instituto de Meteorología de Cuba informó que el huracán Wilma se ha intensificado y ahora sus vientos máximos sostenidos son de 280 kilómetros por hora, con rachas superiores.



Su presión central ha continuado descendiendo hasta 884 hectoPascal, por lo que es un huracán Categoría 5 de la escala Saffir Simpson, añade.



A las seis de la mañana su centro fue estimado en los 17.2 grados de latitud norte y los 82.6 grados de longitud oeste, posición que lo sitúa a unos 143 kilómetros al sursuroeste de la Isla Caimán Grande, en el Mar Caribe occidental y a 590 kilómetros al sudeste de Cozumel.



En consecuencia, la Defensa Civil de Nacional decretó la alerta para las provincias de Pinar del Río, La Habana, Ciudad de La Habana, Matanzas y el municipio especial de Isla de la Juventud (pequeña ínsula al sur de esta región).



La máxima entidad dictó, igualmente, la fase informativa para los territorios de Cienfuegos, Villa Clara y Sancti Spíritus, en el centro.



De acuerdo con los pronósticos de trayectorias, dentro de 48 a 72 horas el huracán podría discurrir lo suficientemente cercano al extremo occidental de Cuba e, incluso, impactar el territorio de la isla en algún punto de esa región.



A tono con su experiencia en estas lides, el país adopta las medidas necesarias para garantizar la seguridad de la población y minimizar los daños a la economía.



Desde la víspera se trabajaba en la puntualización de los planes de evacuación, con énfasis en las familias que residen aguas abajo de las presas, poblados costeros y zonas proclives a inundarse.



Entre las medidas adoptadas están el traslado de los estudiantes de centros internos hacia sus hogares, y la suspensión de las clases, al tiempo que se protegen los medios audiovisuales y de enseñanza y se acondicionan los planteles donde se alojarán evacuados.



En la agricultura y en otras ramas de la economía, se adoptan las medidas para afrontar con las menores pérdidas posibles el paso del evento atmosférico.



En el oriente cubano, las lluvias asociadas a las bandas de alimentación de Wilma han provocado inundaciones de consideración, desbordes de ríos, daños en cosechas y afectaciones en la infraestructura económica y habitacional.



En varias provincias de esta región, un número considerables de personas permanecen evacuadas en albergues y casas de vecinos y familiares.



El huracán Wilma se convirtió en el número doce de la actual temporada ciclónica en el Atlántico Norte, lo que iguala el record del año 1969 de estos fenómenos en una temporada.