Algunas personas imaginan que el restablecimiento del equilibrio espiritual es una cuestión que podemos dejar que otros hagan mágicamente por nosotros. Que es algo que en nada involucra su propia voluntad de estar bien. Es muy común -desgraciadamente cada vez más-, que la gente viva una cotidianidad desordenada, mal administrada, y que entonces juzgue fácil recurrir al médico alternativo para que le resuelva todos sus apuros en 5 minutos.
Si alguien cree que puede, por ejemplo, tratar mal a los demás, no estudiar o trabajar, no ganar dinero, no esforzarse, desvelarse, drogarse a diario, ser promiscuo, burlarse de todo lo religioso, y que sólo valiéndose de las buenas artes y conocimientos de un buen médico compensará todo con sólo una consulta, vive en un engaño.
Toda curación tiene que ver necesariamente con un cambio de actitud en la vida.
Algunas actitudes de vida son básicas: no desgastarse con desvelos innecesarios, bailar, estar alegres, hacer ejercicio, comer bien, sano, reconciliarse con el universo, ser amigo hasta donde sea posible de todos, y con quienes no sea posible, tampoco estar de pleito.
Suena obvio, pero no está de más recordar que hay que vestir ropa limpia, y que sea la que a uno le guste. Todo aquello que no nos gusta nos resta "pila", energía de vida, y no nos conviene.
Toda sanación espiritual pasa por revisar y reestructurar lo que pensamos y decimos, cómo nos comportamos con nosotros mismos y con los demás, la idea que tenemos de la vida y el mundo. Cuando recobramos el equilibrio espiritual recobramos al mismo tiempo la salud emocional y física. No se puede "estar sano del cuerpo" o "sano de las emociones" y estar mal espiritualmente. Regresar al bienestar no es cosa de 5 minutos. Cualquier remedio simple será parcial, momentáneo, ilusorio.
La verdadera medicina debe siempre ser radical. No sólo es cosa "limpiar las malas energías o vibras", con hierbas u otros elementos naturales y asunto arreglado.
Las verdaderas curaciones son un cambio de actitud hacia algo más positivo, más profundo, fuerte. Son cambios de vida que nos fortalecen y nos permiten desarrollarnos y gozar más y mejor.
Estos cambios sirven para que nos vayamos depurando y perfeccionando. Son crisoles. Por eso quien va con el médico alternativo y no quiere cambiar, sino seguir viviendo un desorden, por más ayuda que le den, no saldrá adelante. La persona debe transformarse. Toda enfermedad le indica que ése no es el camino correcto y que debe efectuar algunas modificaciones. El médico espiritual le sugiere cuáles, cómo, y por qué. Y entonces, el paciente debe confiar y dedicarse a cumplir lo acordado.
Las ceremonias de curación son muy fuertes. Y tienen por objetivo sembrar las semillas del cambio bien en lo profundo de la psique.
Sentar las bases para un verdadero cambio. Y esto puede significar destruir estructuras falsas y engañosas. Puede significar algo demasiado fuerte e impresionante, que no olvidarás. Esa será su función, justamente, que no olvides ni a nivel inconsciente ni a nivel consciente que la ceremonia sirve para que cambies, para que te liberes, para que te desbloquees.
TODA VERDADERA CEREMONIA de curación es un parteaguas, es el fin de una era personal y el inicio de otra. Un inicio a menudo asociado a las flores, a los perfumes, a los cantos, como también al fuego. Porque así se nace. Así se vuelve a nacer.
LA MEDICINA TRADICIONAL MEXICANA es una forma diferente de sanar tu espíritu, tus emociones, tu mente y tu cuerpo. Es medicina alternativa en cuanto a que es diferente a los fundamentos de la medicina alópata. Los médicos tradicionales somos gente espiritual, que practica muchas disciplinas que ayudan a que mejores tu salud y mantengas un bienestar en tu vida, para que ésta sea más plena. Pero la medicina tradicional va aún más lejos: no sólo sirve para sanar integralmente, sino que es preventiva y actúa para evitar enfermedades o malestares.

Muchos problemas pueden ser tratados desde la medicina tradicional, no importa si es un asunto de deficientes relaciones interpersonales, depresiones, estrés, dolores, migrañas, alergias, insomnio, o cosas más graves, como tumores, quistes, cáncer o sida. Es decir, la medicina alternativa no es la panacea que cure todo lo que sufres, pero puede abordar cualquier asunto, y coadyuvar a recobrar el bienestar, y a encontrar soluciones a tus males.

UN MÉDICO TRADICIONAL

Hay muchas vertientes dentro de la medicina alternativa: la que nosotros practicamos es el TRONCO FUNDAMENTAL del que se deriva todo lo demás, es la base ancestral. La medicina alternativa que manejamos debe ser claramente situada dentro del campo de las practicas espirituales-religiosas, dentro del campo de la fe, de la energía, así sea que nosotros encaramos los malestares con respuestas que abarcan tus procesos de pensamiento, tu psicología, sueños, alimentación, ejercicio físico, tu forma de relacionarte con los otros y con los planos trascendentes,. Todo, porque se trata de un enfoque espiritual, humanista y holístico o integral. No deja nada fuera. Por eso funciona.

Ahora bien, la medicina alternativa tiene, como decíamos, muchas ramas. Nos referiremos a su tronco principal, es decir a la medicina milenaria, esa heredada de nuestros antepasados, una medicina holística que nunca observa por separado los fenómenos emocionales, psicológicos, religiosos o físicos en un ser humano. Por ello es también correcto nombrar a la Medicina Tradicional (o milenaria), como Medicina Alternativa.

Es por esto que un médico tradicional, cuando sana a través de la fe, de la energía, de la "imposición" de las manos, de ceremonias, cantos, aguas florales, hierbas, correcta alimentación y horas de descanso y sueño, masajes de energía, ha sido llamado también Médico Tradicional. Es necesario distinguir un verdadero médico alternativo conocedor de los secretos de la salud y el bienestar, de personas que se dedican solamente a lecturas de métodos adivinatorios.

UNA FORMA DE VIDA

La MEDICINA ALTERNATIVA, en su tronco principal y más profundo, no sólo es una forma de sanar, sino una forma de vivir. Es un camino hacia el desarrollo de toda la potencialidad de un ser humano. De todas sus habilidades, de todos sus recursos, de toda tu creatividad, tu fuerza, tu inteligencia, tu ingenio.
Todo a través de diferentes técnicas basadas en la lucha espiritual. Salir adelante es seguir luchando en toda circunstancia por los objetivos espirituales que uno se ha trazado. Es una lucha de toda la vida. Hay que convertirse en guerrero. Y hacerse guerrero implica administrar las energías, encausarlas, no desperdigarlas.
Implica concentración. No hay que distraerse de lo fundamental en la vida. Que, por cierto, siempre será simple y profundo. La medicina alternativa te indica cómo. Necesitas concentrar toda tu energía y tu poder. Aquí no hay nada de supersticiones o fanatismos. Todo es conforme a las leyes naturales y espirituales.

Una de las formas de desarrollo de la medicina alternativa trata de entender las estrategias espirituales cifradas en elementos naturales. Por ejemplo, el camino del agua, del aire, del fuego, de la tierra, de las rosas. Las enseñanzas del sol, de las estrellas. Las cosas profundas y sabias siempre son bien sencillas. No tienen por qué no serlo.

*Raúl Tortolero, 11 años de experiencia
(Entrevista por Irma Aguayo)

Raúl Tortolero es un médico tradicional mexicano que ha dado consultas desde hace 10 años. A través de ceremonias, masajes, de la fe, del manejo de la energía, de la alimentación, de los sueños, de cantos, aguas energetizadas, purificaciones, actos de poder, y muchos otros métodos, ha ayudado a cientos de pacientes. Su consultorio está actualmente en el DF.
Durante esos años ha enfrentado con buenos resultados todo tipo de problemas de sus consultantes. Desde casos de familias disfuncionales, stress, alergias, dolores crónicos, migrañas, obesidad, compulsividad, rencores, envidias, odios, obsesiones, tendencias suicidas, problemas de carácter sexual, depresiones, hasta quistes, formaciones cancerosas, otras enfermedades graves y personas desahuciadas.
"Mucho depende de la actitud con la que se acerca un paciente a la consulta", explica Tortolero. "Si viene con toda la disposición de curarse y hace todo lo que se le indica sin dudar, los resultados serán positivos. Si hace la mitad de lo que se le pide, sana a la mitad. Si no hace nada y echa todo en saco roto, simplemente no sana".

UN MÉTODO PROPIO

Tortolero basa las consultas en un método que ha perfeccionado a través de los años. Se interesa en tu infancia, en la relación con tus padres, con tu pareja, en tu medio laboral, cuáles son tus expectativas en la vida, qué comes, a qué hora duermes y te levantas, qué ejercicio haces, qué sueñas, cómo vives tu espiritualidad, cuál es tu relación con el carácter sagrado de la vida.
Tortolero a menudo percibe desde el principio de una consulta cuál es tu problema y su solución. Puede verlo al concentrarse aún antes de que entres en su consultorio. "Me ha pasado muchas veces. Cierro los ojos unos minutos antes de recibir un paciente y puedo ver aspectos de su vida que han originado muchos problemas. Al mismo tiempo, puedo ver una solución con claridad", describe. Además te pregunta por tus sueños y los interpreta. Posee un método de lectura especial: el tablero del Árbol del Poder. Es un esquema con la figura de un ser humano combinada con la de un árbol, con valores específicos asignados, sobre el cual pueden verse pasajes ocultos de tu personalidad, de tu pasado, de tu infancia y de tu futuro.
"Soñé el Árbol del Poder hace muchos años. Vi en mi visión exactamente ese dibujo y para qué lo podía usar. Al día siguiente, al despertar, lo tracé en un primer esbozo y semanas después, investigando en libros, encontré que tenía alguna relación con el llamado árbol esenio y también con algunos puntos de la kábala. Mi método es muy exacto y va enfocado a resolver todas tus dudas hasta con una sola y buena tirada", expresa.

El médico tradicional posee mucha experiencia en problemas de relaciones humanas, ganada con años de consultas. Ha tratado numerosos casos de mujeres, madres que sienten que llevan toda la carga de la familia ellas solas, sin ayuda, de niños con actitudes de rebeldía, adolescentes "difíciles", como de matrimonios que no van bien, y todo tipo de familias disfuncionales.

Ha dado consultas en la Ciudad de México, en La Habana, en Los Ángeles, en Guadalajara, Veracruz, Zacatecas, Monterrey, Aguascalientes, San Luis Potosí, y prácticamente en el resto de México.

También Tortolero ha ganado buena fama por encontrar soluciones a malestares que muchas veces la alopatía se resiste a diagnosticar, y que pueden ir desde algo "simple", pero crónico, hasta a enfermedades serias de origen espiritual. Algunos tipos de migraña, de problemas relacionados con fertilidad y sexualidad, algunas alergias, dolores, desórdenes, pueden ser combatidos de raíz atendiendo a su origen espiritual.

Nunca usa medicamentos industriales de patente, ya que no es un médico alópata. Recurre a elementos naturales, como frutas, jugos, verduras, ejercicios, energía, uso de flores, colores, cantos, pensamientos, meditaciones, "actos de shock", aguas florales, y una vasta gama de ceremonias y rituales.

Su tradición es la de la tercera raíz mexicana, es decir, aquella heredada por los inmigrantes de raza negra, particularmente del Congo, o de habla bantú.

Tortolero fue "ahijado" o discípulo de una gran doctora tradicional de Veracruz, Petra Cruz, con quien estudió durante 10 años ininterrumpidos.

Es un médico alternativo, un médico tradicional, que se muestra alegre, lleno de vida y energía. Todo el tiempo es bromista, libre, creativo. Algunas personas que lo conocen dicen que tiene alma de niño, que puede llegar a ser muy "desmadroso", pero también dicen que cuando es necesario puede ser muy severo, como "un general rugiente". No se disfraza de ninguna manera y tampoco usa nunca atuendos como taparrabos o penachos. Salvo su eterno sombrero, y la usual ropa negra o psicodélica que viste, es un tipo de apariencia natural. Para curar usualmente recibe a sus pacientes en su consultorio, ve bien cuál es el problema que los aqueja, les dice lo que ve y la sanación empieza por la parte espiritual, siempre.

Puede entonces hacer una sanación a través de manejar la energía con las manos (método anterior y más completo que el Reiki), hacer un masaje energizante, platicar, abrazarte, cantar o hacer una ceremonia, e indicarte los actos que debes llevar a cabo. El Carambola asegura que "si tienes fe, hasta con una palmada puedes curar a alguien".

"NO CURA UNO"

Para él, no cura uno, sino Dios. El médico es sólo un conducto, un instrumento que debe estar siempre listo para cumplir su misión en la vida. "Pero curar no es algo complicado. No es cosa de pensar. Las respuestas, soluciones y remedios llegan a mi cerebro cuando lo necesito. Siempre ha sido así. No es cosa de cursos o libros. Es cosa de sentir. Primero hay que abandonarlo todo, dejar todo. Y luego hay que volver a construirnos untados con la magia de Dios".

Tortolero presenta ahora su página web como parte de su lucha: www.geocities.com/elcarambola/
Quiere dar a conocer todo acerca de la medicina alternativa, tradicional y natural, espiritual, y dejar atrás las falsedades que rodean estos temas.

"Es un desprestigio que haya tanta improvisación ahora. Cualquiera que cree saber leer las cartas ya te da soluciones a todo, sin que hagas nada, sin que tengas que mover un dedo. La verdadera curación, el verdadero cambio, implica un trabajo profundo, implica un esfuerzo, requiere tu voluntad completa".

Tortolero toma cerveza, ríe, baila, practica artes marciales. "Un médico en ningún caso es alguien amargado o triste: los niños siempre juegan y están alegres, son los maestros: ese es el camino correcto".
En su original y muy particular visión de la MEDICINA TRADICIONAL, Tortolero la considera "un camino a la Revolución Espiritual" que necesita un mundo construído sobre bases injustas, egoístas, materiales, cuyos cimientos civilizatorios "necesitan ser reelaborados", finaliza.

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